Queridos Reyes Magos,
Este año, he sido mala. Al menos, según la definición de “buen ciudadano” que tienen nuestros gobernantes y, en general, la casta política de nuestro país. Es decir, he sido mala porque no acato sin rechistar las leyes injustas y bárbaras que nos imponen desde su poder absoluto. No debo de ser la única ‘mala’ ya que para seguir reprimiendo a los disidentes, han hecho una nueva ley (llamada con recochineo) de “seguridad ciudadana”, en la que, por ejemplo, la multa por insultar a un policía puede ser de 30.000 euros o de 600.000 si se te ocurre convocar una protesta frente al Congreso por Twitter. Cantidades, todas ellas, muy asumibles por el ciudadano medio...
Además, no habrá un juez que pueda evaluar con pruebas esa situación porque: primero, ya no habrá juez, porque eliminan del Código Penal algunos contenidos, que pasan a ser competencia de la Administración [enlace], y segundo, también multarán a quienes osen grabar a los agentes ejerciendo sin impunidad cualquier forma de brutalidad policial [la difusión de imágenes de antidisturbios durante las manifestaciones también pasará a constituir una infracción muy grave, castigada hasta con 600.000 euros]. Por lo que ni siquiera se podrá hacer una denuncia pública (nacional o internacional) de todas estas actuaciones abusivas de represión de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, a los ciudadanos que intenten ejercer sus maltrechos derechos o recuperar algunos de ellos.
Pero creo, Sus Majestades, que los del Gobierno sí han debido de ser buenos porque a ellos les vais a traer un nuevo juguete: un camión que lanza agua para disolver manifestaciones. Aunque no se lo traéis gratis y nos toca pagar entre todos esos 400.000 euros que tan bien le irían a otras áreas afectadas brutalmente por los recortes como son la sanidad o la educación. Pero supongo que para que te traigan todo lo que desees tienes que ser un buen lacayo, y ellos lo son, de los mercados, los lobbies y las oligarquías financieras y franquistas de este santo reino.
También han debido de ser muy pero que muy buenos los de la Iglesia a los que les vuelven a dar la religión como asignatura que contará para hacer media (barbaridad en un país supuestamente aconfesional) y se les acaba de traer una propuesta de ley del aborto hecha a su medida por la que, si me quedo embarazada, no podré abortar si el feto viene con malformaciones; luego ya, si eso, con la ley de dependencia me las apañooo… Oh wait! Y también les habéis traído un libro a los del arzobispado de Granada (con el que deben de estar haciendo buena caja) para recordarles a las mujeres un mensaje que parece que se nos estaba olvidando: “Cásate y sé sumisa”, y que recuerda, y mucho, al libro de “La buena esposa” de la Sección Femenina de la Falange Española. Gracias a los del Vaticano y a los de la Conferencia Espiscopal, y a su buena relación con éste gobierno (PP) y con el anterior (PSOE), estamos volviendo LITERALMENTE al nacionalcatolicismo. ¡Cuántos regalitos!
¿Y qué me decís de vuestros colegas, los de la familia real? Esos han sido buenísimos: no sólo no están en la cárcel algunos de sus miembros pese a haber pruebas de haber defraudado a las arcas públicas [enlace] (es decir, de habernos robado impunemente a todos nosotros), sino que el monarca se ha construido un pabellón de caza por 4,3 millones de euros que ha cargado a Patrimonio [enlace]. REPITO: 4,3 MILLONES DE EUROS. Es MUY necesario en estos tiempos que corren, en los que se desahucia a familias TODOS LOS DÍAS, montarse un chiringuito para los trofeos de caza. ¡Faltaría más! Para que luego alguien diga que no sale barato tener una monarquía...
Y no quiero terminar sin acordarme de las eléctricas, a las que podríais traerles carbón… O, mejor no, que harán negocio. Sí, esas en las que políticos del PPSOE ocupan puestos en sus consejos de administración cobrando, por supuesto, sueldos inmorales; esas que han decidido que no ganan lo suficiente con un incremento de beneficios brutal incluso en época de crisis y se organizan para que paguemos un 11% más en la factura de la luz; esas que han presionado (o, ni les ha hecho falta presionar, que para eso tienen cargos para todos los que están en el Gobierno) para que se cambie la ley energética y a partir de ahora se multe a todos aquellos que invirtieron en instalarse placas solares para autoabastecimiento porque no pagan a las grandes corporaciones, y que ha acabado con las iniciativas industriales de energías renovables de pequeñas empresas.
Ojalá desaparecieran TODOS los reyes, no sólo los magos sino también los que viven, respiran, comen y nos expolian. Y con reyes no hablo sólo de Juan Carlos y su asquerosa prole sino de todos esos carroñeros que, desde el franquismo, siguen manejando nuestras vidas. Todos los Felipes, Jose Marías, José Luises, Marianos,... Todas las María Dolores, Esperanzas, Sorayas, Anas,... Todos los Emilios, Florentinos, Joanes, Amancios,... Todos ellos y ellas, buitres y chupasangres, adalides y padres de esta falsa democracia de cartón piedra, que se limpian el culo CADA DÍA con la Constitución que afirman defender.
No quiero tampoco esta tradición católica que nos ha educado en el deseo del regalo al empezar el año como premio por ser “buenos” el año anterior. Os podéis meter la bondad por donde os quepa: no soy vuestra súbdita, ni vuestra lacaya, y no quiero ‘premios’ (ahora, hasta te dicen que tener un trabajo, UN TRABAJO, es un premio) sino que exijo derechos. Soy una CIUDADANA que quiere vivir en libertad sin que las creencias místicas de los mayores hipócritas de este país legislen mi vida, y mucho menos la vida de mis posibles hijos.
Los mejores reyes, son los REYES MUERTOS.
¡Viva la República!
PD.1. No juego a NINGUNA lotería porque no baso mi futuro en la suerte de los juegos de azar. Quiero ganarme la vida con dignidad.
PD.2. Aborrezco a los programas como “Entre todos”, que confunden caridad (despreciable) con solidaridad (necesaria), y tratan de suplir la función fundamental de unos servicios sociales del Estado.
Mostrando entradas con la etiqueta religión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta religión. Mostrar todas las entradas
21.12.13
15.11.13
¿Cómo que "sé sumisa"?
["Expediente H" es una sección del programa La Plaza en Llamas (@LaPlazaenLlamas)]
En el ExpedienteH de esta noche quiero compartir unas ideas de allá por 1953, cuando a las mujeres se nos decía en un manual cómo ser una buena esposa (creado y difundido por la Sección Femenina de la Falange Española):
Os parecerá algo trasnochado, ¿verdad? Pues una llamada “periodista” italiana, llamada Costanza Miriano, ha publicado un libro que lleva por título “Cásate y sé sumisa. Experiencia radical para mujeres sin miedo”, y que en Italia se ha convertido en best seller. Sí. Ríete tú...
En España, de la mano del arzobispado de Granada (sí, ese en el que el arzobispo ha dicho que se puede violar a las mujeres que han abortado), se ha publicado esta joya de la caspa con la siguiente sinopsis:
Como, al parecer, la propia autora del libro está muy sorprendida por el revuelo que ha generado en España la publicación de su libro, voy a analizar con vosotros SOLAMENTE el significado de su título. O, mejor dicho, de la segunda parte (porque todos entendemos lo que significa casarse): “sé sumisa”.
Pues vamos a verlo, Costanza (definiciones de la RAE):
sumisión.(Del lat. submissĭo, -ōnis).
1. f. Sometimiento de alguien a otra u otras personas.
2. f. Sometimiento del juicio de alguien al de otra persona.
3. f. Acatamiento, subordinación manifiesta con palabras o acciones.
someter.(Del lat. submittĕre).
1. tr. Sujetar, humillar a una persona, una tropa o una facción. U. t. c. prnl.
2. tr. Conquistar, subyugar, pacificar un pueblo, provincia, etc. U. t. c. prnl.
3. tr. Subordinar el juicio, decisión o afecto propios a los de otra persona.
subordinar.(De sub- y el lat. ordināre, ordenar).
1. tr. Sujetar a alguien o algo a la dependencia de otra persona o cosa. U. t. c. prnl.
2. tr. Clasificar algo como inferior en orden respecto de otra u otras cosas.
Es decir, lo mires como lo mires, el concepto de "sumisión" no tiene NINGUNA lectura positiva, seas hombre o mujer. Pero la autora, que afirma haber pasado su "obra" en las palabras de San Pablo a los Efesios 'esposas, estad sujetas a vuestros maridos', considera injusto el análisis que se ha hecho y se defiende así: “Si me denuncian tendrán que denunciar también a San Pablo y retirar todas las Biblias del mercado”. Querida Costanza, si pudiera denunciar a San Pablo, también lo haría :-)
De acuerdo, no me he leído el libro. Pero he leído diversas entrevistas que han hecho a esta señora, y sus ideas en relación, no a la palabra, sino al significado pleno de sumisión, no se esconden. En esta entrevista, a la pregunta "¿Cómo es una buena esposa?" responde esta perla:
Lo que no entiende Costanza, y es normal ya que no ha disfrutado de nuestra gloriosa dictadura, es que lo que ella cuenta como una originalidad ya lo sabíamos las mujeres españolas en los años 50 del siglo pasado gracias a los fascistas del régimen de Franco. Visto esto, tengo que concluir que la Sección Femenina de la Falange Española estuvo muy adelantada a su tiempo :P
Y aquí tenéis el "Expediente H":
En el ExpedienteH de esta noche quiero compartir unas ideas de allá por 1953, cuando a las mujeres se nos decía en un manual cómo ser una buena esposa (creado y difundido por la Sección Femenina de la Falange Española):
Os parecerá algo trasnochado, ¿verdad? Pues una llamada “periodista” italiana, llamada Costanza Miriano, ha publicado un libro que lleva por título “Cásate y sé sumisa. Experiencia radical para mujeres sin miedo”, y que en Italia se ha convertido en best seller. Sí. Ríete tú...
En España, de la mano del arzobispado de Granada (sí, ese en el que el arzobispo ha dicho que se puede violar a las mujeres que han abortado), se ha publicado esta joya de la caspa con la siguiente sinopsis:
“¿Qué viene después del beso final? ¿Después del “the end”? ¡Sería estupendo que los guionistas dijeran algo! ¿Son felices? ¿Cuántos hijos tienen? ¿Alguna sabe que se puede ser feliz incluso con su marido? Ahora es el momento de aprender la obediencia leal y generosa, la sumisión. Y, entre nosotras, podemos decirlo: debajo siempre se coloca el que es más sólido y resistente, porque quien está debajo sostiene el mundo.”
Como, al parecer, la propia autora del libro está muy sorprendida por el revuelo que ha generado en España la publicación de su libro, voy a analizar con vosotros SOLAMENTE el significado de su título. O, mejor dicho, de la segunda parte (porque todos entendemos lo que significa casarse): “sé sumisa”.
“No sé el peso que tendrá la palabra ‘sumisa’ en español pero yo desde luego no instigo a la violencia en ningún caso y menos busco que la mujer deje de ser libre o independiente. Mi objetivo es ayudar a recuperar las relaciones de amor”.
Pues vamos a verlo, Costanza (definiciones de la RAE):
sumisión.(Del lat. submissĭo, -ōnis).
1. f. Sometimiento de alguien a otra u otras personas.
2. f. Sometimiento del juicio de alguien al de otra persona.
3. f. Acatamiento, subordinación manifiesta con palabras o acciones.
someter.(Del lat. submittĕre).
1. tr. Sujetar, humillar a una persona, una tropa o una facción. U. t. c. prnl.
2. tr. Conquistar, subyugar, pacificar un pueblo, provincia, etc. U. t. c. prnl.
3. tr. Subordinar el juicio, decisión o afecto propios a los de otra persona.
subordinar.(De sub- y el lat. ordināre, ordenar).
1. tr. Sujetar a alguien o algo a la dependencia de otra persona o cosa. U. t. c. prnl.
2. tr. Clasificar algo como inferior en orden respecto de otra u otras cosas.
Es decir, lo mires como lo mires, el concepto de "sumisión" no tiene NINGUNA lectura positiva, seas hombre o mujer. Pero la autora, que afirma haber pasado su "obra" en las palabras de San Pablo a los Efesios 'esposas, estad sujetas a vuestros maridos', considera injusto el análisis que se ha hecho y se defiende así: “Si me denuncian tendrán que denunciar también a San Pablo y retirar todas las Biblias del mercado”. Querida Costanza, si pudiera denunciar a San Pablo, también lo haría :-)
De acuerdo, no me he leído el libro. Pero he leído diversas entrevistas que han hecho a esta señora, y sus ideas en relación, no a la palabra, sino al significado pleno de sumisión, no se esconden. En esta entrevista, a la pregunta "¿Cómo es una buena esposa?" responde esta perla:
"Una buena esposa sabe acoger con dulzura y paciencia. Mira a su marido desde un punto de vista positivo y acepta como bueno lo que viene de él. Pospone la confrontación: controla sus emociones y espera. Y nunca, jamás, contradice al padre delante de los hijos."
Claro, ella se escandaliza cuando le dicen que su texto favorece comportamientos violentos contra la mujer, y es que es tan inepta que cree que sólo se alienta la violencia diciéndole a alguien que pegue. No, señora. Si no educas desde el respeto y la igualdad, si consideras que la mujer debe soportar cualquier situación sin rechistar, si educas en esa sumisión que tú defiendes, generarás relaciones de sometimiento, relaciones desequilibradas y perversas, que acaban en maltrato a muchos niveles.
7.5.11
El orgullo de matar
Desde el pasado 2 de mayo no salgo de mi asombro. Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos y premio Nobel de la Paz desde 2009, anuncia con orgullo que su ejército ha matado a Osaba Bin Laden. Una ola de alegría inunda las calles de Nueva York y los ciudadanos hacen gala de su bandera. El villano ha muerto. Y, en palabras de Obama, "se ha hecho justicia". Yo me pregunto qué clase de justicia existe en una ejecución. Y quién puede pensar que este asesinato va a ayudar en grado alguno a eliminar el terrorismo. De repente, parece que los presidentes de todos los países democráticos se han vuelto ingenuos y confiados, y aplauden al "héroe".
Mi asombro ha ido pasando a indignación con el paso de los días hasta que, esta mañana, he escuchado en la radio una entrevista a un misionero español que vive en Pakistán. Ha explicado las cosas desde la perspectiva de alguien que trabaja en ese país desde hace años. Me quedo con la respuesta a "¿Qué le ha parecido a usted la forma en la que ha muerto Bin Laden?". El misionero ha respondido así: "Sinceramente, lo que a mí me preocupa ahora mismo es cómo voy a hablar con los padres de uno de mis alumnos que se suicidó la semana pasada". Demoledor.
En ocasiones, nos preocupamos en analizar la muerte de un personaje público y nos olvidamos de lo que significa la vida para el resto de los mortales. Este hombre, con sus palabras, ha expuesto una realidad que desconocemos la mayoría de occidentales. Al parecer, los jóvenes pakistaníes abandonan su país, con una tasa de alfabetización bajísima, para encontrar una vida mejor.
Me sigue preocupando cómo se ha frivolizado la muerte de un ser humano, pero también entiendo que es desproporcionado el valor que se le da a un individuo cuando existen problemas muchísimo más complejos y que no se alivian por acabar con una vida.
![]() |
| El País 10-05-2011 |
Mi asombro ha ido pasando a indignación con el paso de los días hasta que, esta mañana, he escuchado en la radio una entrevista a un misionero español que vive en Pakistán. Ha explicado las cosas desde la perspectiva de alguien que trabaja en ese país desde hace años. Me quedo con la respuesta a "¿Qué le ha parecido a usted la forma en la que ha muerto Bin Laden?". El misionero ha respondido así: "Sinceramente, lo que a mí me preocupa ahora mismo es cómo voy a hablar con los padres de uno de mis alumnos que se suicidó la semana pasada". Demoledor.
En ocasiones, nos preocupamos en analizar la muerte de un personaje público y nos olvidamos de lo que significa la vida para el resto de los mortales. Este hombre, con sus palabras, ha expuesto una realidad que desconocemos la mayoría de occidentales. Al parecer, los jóvenes pakistaníes abandonan su país, con una tasa de alfabetización bajísima, para encontrar una vida mejor.
Me sigue preocupando cómo se ha frivolizado la muerte de un ser humano, pero también entiendo que es desproporcionado el valor que se le da a un individuo cuando existen problemas muchísimo más complejos y que no se alivian por acabar con una vida.
19.11.09
Píldora del día después, farmacias al margen de la ley
[Artículo publicado originalmente en el Periódico Diagonal]
PATRICIA HORRILLO - MADRID - 19/11/2009Negarse a dispensar la píldora poscoital, que desde el 28 de septiembre se puede adquirir sin receta, no está amparado por ninguna ley. ¿Cuáles son los derechos de las consumidoras?
Si usted llega a una tienda y no tienen aquello que busca, se irá a otro lugar o puede que la persona que le atiende le ofrezca conseguirle lo que necesita en poco tiempo. Sin embargo, en una farmacia, el ofrecimiento no es optativo ya que, por ley, cualquier medicamento debe ser suministrado a un paciente, siempre que éste acredite su paso por el médico en caso de ser necesario.
Algo que parece tan evidente no ocurre en algunas oficinas de farmacia. En algunos establecimientos, si un ciudadano lleva una receta en la que aparezca Norlevo® o Postinor® se encontrará con una respuesta insólita: “Nosotros no trabajamos ese producto”. Para los profanos, éstos son los nombres de los dos medicamentos que contienen levonorgestrel, es decir, el anticonceptivo oral poscoital, más conocido como la píldora del día después (PDD), y que desde el 28 de septiembre se puede solicitar sin receta médica.
Muchas consumidoras no sabrán si esta respuesta es lícita o no, ya que desconocen sus derechos y la regulación de estos lugares. Es decir, que una farmacia no es un comercio cualquiera, sino una concesión administrativa al servicio de la ciudadanía, y que la negativa a dispensar un medicamento incurre en una ilegalidad que, pese a las inspecciones periódicas, es muy difícil de detectar.
Según la Ley del Medicamento, la negativa a vender un fármaco sin causa justificada (Art. 108.2.b.15) es considerada como falta grave. La obligación alcanza sólo a los medicamentos, no a los productos sanitarios. De ahí que un farmacéutico pueda negarse a despachar preservativos, ya que no infringe ninguna norma. El problema se plantea al haber incluido la PDD en la red sanitaria: cuando un médico receta un fármaco, un farmacéutico no puede negarse a venderlo porque intervendría en un acto médico perjudicando al enfermo.
| Fuente: Periódico Diagonal |
“Tal y como está la legislación, las farmacias están obligadas a vender todos aquellos medicamentos catalogados como tales por el Ministerio de Sanidad. En el caso de la PDD está claro, puesto que es un medicamento. Puede haber alguna duda en aquellos casos en los que no quede clara la frontera entre un medicamento y un tratamiento terapéutico”, aclara el jurista y profesor de Derecho Administrativo Ricardo Iglesias.
Sin embargo, algunos responsables de farmacias declaran que no dispensan la PDD por una “cuestión de conciencia, porque es abortiva”. Pese a ser conscientes de que su decisión incurre en una ilegalidad, consideran que con la venta de estos medicamentos están invadiendo un espacio personal, y no están de acuerdo.
Un servicio público
Cuando se otorga la apertura de una oficina de farmacia, su propietario firma un acuerdo con el Estado y con la sociedad basado en el servicio, no en la explotación de una empresa sin condiciones. “Las farmacias no dejan de ser una concesión administrativa sometida a la legislación estatal y autonómica para proporcionar una serie de servicios públicos a los ciudadanos”, aclara Iglesias.
Sin embargo, Alegría I., propietaria de uno de estos establecimientos, considera que puede tomar la decisión de no dispensar un medicamento. “Si tú tienes el negocio, tú puedes vender lo que quieras; mientras lo tenga que pagar yo, la decisión es mía”, argumenta. Aunque, para evitar problemas con los clientes, el mecanismo es desviarlos hacia otros establecimientos: “No las trabajamos; deberías ir a otra farmacia”.
Últimamente, cada vez más agrupaciones buscan eximirse de sus obligaciones escudándose en la objeción de conciencia ante una ley determinada. Sin embargo, es importante leer lo que el artículo 30, apartado 2, de la Constitución española recoge sobre ese tema: “La ley fijará las obligaciones militares de los españoles y regulará, con las debidas garantías, la objeción de conciencia, así como las demás causas de exención del servicio militar obligatorio, pudiendo imponer, en su caso, una prestación social sustitutoria”.
Por lo tanto, tal y como explica Iglesias, “la objeción de conciencia sólo está reconocida constitucionalmente en el ámbito militar, y otras ampliaciones no tienen un amparo legal. No haría falta modificar la Constitución, pero sería necesario regular esta materia en una ley orgánica. En la actualidad, todo queda al arbitrio de los tribunales”.
¿Forzar la venta?
Pese a las limitaciones legales, existen posturas más flexibles. Núria Terribas, jurista y directora del Institut Borja de Bioética, limita el impacto de estas posiciones: “No se puede forzar a vender la PDD mientras no se trate de una farmacia que esté sola en un municipio y no deje desatendido al ciudadano. En zonas rurales es más discutible porque la objeción de conciencia del farmacéutico puede toparse con la demanda del usuario”.
LO QUE DICTA LA LEY
La Ley del Medicamento obliga a vender todos aquellos registrados por el Ministerio de Sanidad. No hacerlo sin causa justificada es considerado falta grave. En una farmacia, sin embargo, pueden negarse a vender preservativos, al ser productos sanitarios y no medicamentos.
FARMACIAS
Una farmacia no es un comercio ni se puede explotar como una empresa cualquiera. Cuando se otorga la apertura de una oficina de farmacia, su propietario firma un acuerdo con el Estado basado en el servicio público.
OBJECIÓN DE CONCIENCIA
La objeción de conciencia sólo está recogida en la Constitución para el ámbito militar. Según el jurista y profesor de Derecho Administrativo Ricardo Iglesias: “Sería necesario regular esta materia en una Ley Orgánica. En la actualidad, todo queda al arbitrio de los tribunales”.
9.5.08
El Estado laico
La presencia de sacerdotes católicos en los comités de ética de los hospitales de Madrid pone de nuevo en cuestión la relación entre Iglesia y Estado.
El artículo 16 sobre Derechos y Libertades de la Constitución española de 1978 afirma que “Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Con esta declaración, se reconoce la religión como hecho social y colectivo, y no como una actividad íntima e individual al margen de la vida pública. Lo que implica una relación vinculante entre esa realidad social y la actuación de los poderes públicos.
El Estado español es aconfesional ya que no se adscribe a ninguna religión, pero no es independiente de la Iglesia católica en tanto que la actuación de esta institución influye en sus decisiones. Por tanto, no es un Estado laico como Francia que desde 1789 recluyó la práctica religiosa y sus manifestaciones a un espacio privado. Según esta concepción, ninguna religión tiene cabida dentro del sistema educativo público, ni se permite la intervención moral de las creencias en el ámbito sanitario.
El actual gobierno afirma querer avanzar hacia la laicidad, aunque debido a la definición de los términos lo correcto sería expresar su voluntad de transformación en un Estado laico. Sin embargo, el problema estriba en saber si se puede asumir el gasto público que generaría prescindir de las instituciones públicas concertadas (colegios, residencias,…) dependientes de la Iglesia católica y que atienden a las necesidades sociales de una parte importante de la población.
El artículo 16 sobre Derechos y Libertades de la Constitución española de 1978 afirma que “Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Con esta declaración, se reconoce la religión como hecho social y colectivo, y no como una actividad íntima e individual al margen de la vida pública. Lo que implica una relación vinculante entre esa realidad social y la actuación de los poderes públicos.
El Estado español es aconfesional ya que no se adscribe a ninguna religión, pero no es independiente de la Iglesia católica en tanto que la actuación de esta institución influye en sus decisiones. Por tanto, no es un Estado laico como Francia que desde 1789 recluyó la práctica religiosa y sus manifestaciones a un espacio privado. Según esta concepción, ninguna religión tiene cabida dentro del sistema educativo público, ni se permite la intervención moral de las creencias en el ámbito sanitario.
El actual gobierno afirma querer avanzar hacia la laicidad, aunque debido a la definición de los términos lo correcto sería expresar su voluntad de transformación en un Estado laico. Sin embargo, el problema estriba en saber si se puede asumir el gasto público que generaría prescindir de las instituciones públicas concertadas (colegios, residencias,…) dependientes de la Iglesia católica y que atienden a las necesidades sociales de una parte importante de la población.
24.4.08
¡Qué dios nos pille confesados!
Como estábamos entretenidos con las disputas del grupo de la oposición, y con preparativos para la celebración de Sant Jordi, la noticia que ha lanzado esta mañana la Cadena SER nos ha dejado, sobre todo a los ateos convencidos, como poco estupefactos. Ni que decir tiene que la sorpresa ha dado paso a la conseguiente indignación: desde el año 1.995 existe un acuerdo entre la Comunidad de Madrid y la iglesia católica por el que en las comisiones de ética de los hospitales debe haber un sacerdote con derecho de veto.
Esta es la última originalidad de un estado como el nuestro, aconfesional que no laico, en el que los miembros de la jerarquía eclesiástica pueden decidir si se practica o no un aborto en caso de violación o si se aplican remedios paliativos a un enfermo terminal. Y es que, claro, según las palabras del arzobismo emérito de Pamplona “Jesús no tuvo cuidados paliativos pero su muerte fue absolutamente digna”. ¡Ahí es nada!
Así es que como hace 20 siglos a un hombre que fue crucificado no le dieron calmantes, la aplastante lógica nos lleva a decidir que un enfermo de cáncer tiene que aguantar lo que no está en los escritos para ponerse a la altura de “el mesías”. Es una lástima que nadie le haya sugerido al señor Sebastián que, para predicar con el ejemplo, se monte una crucifixión de andar por casa y hable con conocimiento de causa en lo que respecta a confundir “la dignidad de la muerte con el miedo al dolor”. Y, a ver qué tal le va.
Esta es la última originalidad de un estado como el nuestro, aconfesional que no laico, en el que los miembros de la jerarquía eclesiástica pueden decidir si se practica o no un aborto en caso de violación o si se aplican remedios paliativos a un enfermo terminal. Y es que, claro, según las palabras del arzobismo emérito de Pamplona “Jesús no tuvo cuidados paliativos pero su muerte fue absolutamente digna”. ¡Ahí es nada!
Así es que como hace 20 siglos a un hombre que fue crucificado no le dieron calmantes, la aplastante lógica nos lleva a decidir que un enfermo de cáncer tiene que aguantar lo que no está en los escritos para ponerse a la altura de “el mesías”. Es una lástima que nadie le haya sugerido al señor Sebastián que, para predicar con el ejemplo, se monte una crucifixión de andar por casa y hable con conocimiento de causa en lo que respecta a confundir “la dignidad de la muerte con el miedo al dolor”. Y, a ver qué tal le va.
21.4.08
¡Menos mal! El Papa ha pedido perdón
El Papa Benedicto XVI ha viajado a Estados Unidos con motivo de la primera visita de su pontificado a este país. Al segundo día de su llegada, ha sorprendido aparentemente a medios y prelados al pedir perdón a las más de 10.000 víctimas de abusos sexuales, causados por sacerdotes católicos entre 1950 y 2002. Este hecho y el de reunirse con seis de esas víctimas, en un acto no programado, parece que resuelve el problema por el que se disculpa Benedicto XVI. Curiosamente, no dice que la pedofilia es incompatible con el respeto a la infancia, sino incompatible con el sacerdocio. ¡Ojo!
Eso sí, tras esa reunión con las víctimas, Benedicto XVI tuvo acceso al listado de todas las personas que denunciaron por pederastia a 4.392 sacerdotes católicos, y prometió rezar por todas y cada una de las víctimas. Sin embargo, no hay ninguna reflexión ulterior ni un análisis sobre las causa que produjeron el mayor escándalo de la iglesia católica americana. Y todo, pese a que estalló durante el pontificado de Juan Pablo II, predecesor del actual Papa, que ni siquiera tuvo este gesto hacia los menores que habían sufrido estos abusos.
Es la segunda vez en la historia en la que el máximo representante de esta vetusta institución, aunque todavía tremendamente poderosa e influyente, pide disculpas por la actuación errónea de miembros de su iglesia en el pasado. El hecho de que los sacerdotes católicos estén obligados a cumplir un celibato que, por otro lado, jamás fue un dictamen de Cristo sino una decisión tomada en el Concilio de Trento (1563) para evitar la división y disgregación de las posesiones de la Iglesia Católica Romana, no se considera una aberración ni posible causa de las desviaciones ocurridas. Es increíble la cerrazón de esta actitud cuando incluso el anterior Papa, Juan Pablo II, en julio de 1993 afirmó: “El celibato no es esencial para el sacerdocio; no es una ley promulgada por Jesucristo”. Y, pese a todo, no se ha planteado ningún cambio a este respecto.
Eso sí, tras esa reunión con las víctimas, Benedicto XVI tuvo acceso al listado de todas las personas que denunciaron por pederastia a 4.392 sacerdotes católicos, y prometió rezar por todas y cada una de las víctimas. Sin embargo, no hay ninguna reflexión ulterior ni un análisis sobre las causa que produjeron el mayor escándalo de la iglesia católica americana. Y todo, pese a que estalló durante el pontificado de Juan Pablo II, predecesor del actual Papa, que ni siquiera tuvo este gesto hacia los menores que habían sufrido estos abusos.
Es la segunda vez en la historia en la que el máximo representante de esta vetusta institución, aunque todavía tremendamente poderosa e influyente, pide disculpas por la actuación errónea de miembros de su iglesia en el pasado. El hecho de que los sacerdotes católicos estén obligados a cumplir un celibato que, por otro lado, jamás fue un dictamen de Cristo sino una decisión tomada en el Concilio de Trento (1563) para evitar la división y disgregación de las posesiones de la Iglesia Católica Romana, no se considera una aberración ni posible causa de las desviaciones ocurridas. Es increíble la cerrazón de esta actitud cuando incluso el anterior Papa, Juan Pablo II, en julio de 1993 afirmó: “El celibato no es esencial para el sacerdocio; no es una ley promulgada por Jesucristo”. Y, pese a todo, no se ha planteado ningún cambio a este respecto.
17.7.07
$1M por nuestros pecados
Con esta cifra milagrosa, la Iglesia Católica pretende limpiar cada una de las acciones de abuso sexual que algunos de sus acólitos cometieron con fieles menores de edad. Es terrible pensar que pese a todos los casos de este tipo que se destapan continuamente, esta institución no haga verdaderamente una revisión de los principios en los que se basa. Por lo que tengo entendido, el voto de castidad fue establecido a partir del siglo XVI por El Concilio de Trento. ¿Las razones? Hasta ese momento los sacerdotes vivían en matrimonio y, al tener descendencia, las propiedades de La Iglesia iban quedando cada vez más mermadas. Una forma más de control mental y económico de la institución sobre nuestra sociedad, incluido su propio ejército de transmisores de la palabra. Y, sin embargo, en declaraciones del Papa Juan Pablo II en 1993 "El celibato no es esencial para el sacerdocio; no es una ley promulgada por Jesucristo". De hecho, considero que es una aberración para el ser humano obligarle a prescindir de la actividad sexual, tal y como me parecería igual de tremendo y absurdo que se les obligara a dejar de comer. Negar la realidad física del hombre y sus necesidades no nos hace más puros, sino que nos convierte en seres frustrados y reprimidos que, como se ha visto en demasiados casos, cometen abusos que dañan irreversiblemente a otros semejantes. Ojalá este sector religioso tuviera más presente su decálogo de convivencia y dejara de castrar mental y físicamente a tantos creyentes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


