Nació la marea verde para defender la educación pública. Nació la marea blanca para frenar las privatizaciones de hospitales y que no nos arrebataran una sanidad pública y universal. Y surgieron todo tipo de mareas reivindicativas de diferentes ámbitos de la sociedad. Sin embargo, y pese a que sea tremendamente necesaria, no ha salido, todavía, ninguna marea en defensa de la cultura.
Puede que sea ésta una de las razones por la que un grupo de personas ha organizado para la noche del viernes 10 de mayo la permanencia en un lugar tan representativo como el Museo Reina Sofía. Desde la 19h. se hablará en la Plaza Lichtenstein sobre todos los aspectos que preocupan a la gente relacionada con el mundo de la cultura. Escritores, músicos, artistas,... y ciudadanos conscientes de la necesidad de una cultura accesible, podrá hablar juntos de cómo afrontar la situación actual de la Cultura en España.
